The Legend of Zelda: A Link to the Past - Retro Análisis

Escrito por Write on Martes, 13 Octubre 2015 Publicado en Análisis Visto 816 veces
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The Legend of Zelda: A Link to the Past no es la primera entrega de la serie que jugué; me inicié con Ocarina of Time. Es por ello que quizás no le tengo tanta nostalgia a la obra maestra del Super Nintendo como otros gamers, pero eso no quiere decir que no pueda decir, objetivamente, que se trata de un gran juego.

De hecho, habiéndolo probado ya un par de veces, me llama la atención lo parecido que es a Ocarina (o quizás debería decir que es al revés); al jugarlo, uno siente que está probando algo así como la base de todos los Zeldas, el título que ha sido usado como standard para crear todo el resto de entregas que han salido para diferentes consolas, ya sean caseras o portátiles.

Ahora bien, lo que sucede con muchos productos culturales que fueron los primeros de su clase, es que, cuando uno los juega años después, no resultan tan divertidos como cuando fueron estrenados. Esa es la razón por la cual algunas personas se aburren con películas antiguas, con los primeros first person shooters (como el gran Goldeneye de Nintendo 64, el cual ha sido replicado y mejorado en incontables juegos para consolas posteriores) o hasta con novelas escritas hace varias décadas. Es un proceso natural; un producto cultural, ya sea un filme, un libro, una pieza musical y hasta un video-juego, debe ser juzgado teniendo en cuenta la época y el contexto en los que fue lanzado. Uno no puede quejarse de que un título no tiene tal o tal mecánica si es que dichos elementos no existían en su época.

Felizmente, A Link to the Past no ha sufrido demasiado con el pasar del tiempo. Es cierto que carece de algunas innovaciones que han sido aprovechadas en entregas posteriores (estamos hablando de innovaciones técnicas, principalmente), pero en general se trata de un título magnífico, el cual aprovecha el estilo artístico basado en sprites de manera casi perfecta, nos cuenta una historia emotiva e interesante y que, a pesar de no verse igual de bien que juegos más contemporáneos, nos divierte sin casi contener falla alguna.

Antecedentes

Curiosamente, A Link to the Past no es el primer juego de la saga, pero sí uno de los más importantes. El primer Legend of Zelda para el NES es un buen juego de por sí, pero al probarlo uno siente que los elementos que hacen que esta saga sea tan grandiosa todavía no han terminado de cuajar. La trama no es particularmente épica, el desarrollo de la narrativa es casi inexistente, y la libertad era tal, que se podían jugar los calabozos en cualquier orden (elemento que, siendo justos, fue retomado en A Link Between Worlds para el 3DS) y que uno se podía perder con mucha facilidad.

En The Adventure of Link se pueden observar incluso menos similitudes con cualquier elemento propio de la serie. Como deben saber, el juego cambió de estilo, presentándonos con una aventura en 2D de costado. El mundo de Hyrule se sentía un poco más pequeño, un poco más limitado, y el juego era ridículamente difícil. No se trata de un mal título, pero AOL sigue un estilo que casi ninguna otra entrega de la saga decidió seguir, quizás porque Nintendo se dio cuenta de que algo más parecido a la primera entrega funcionaba mucho mejor.

Lo cual nos lleva a A Link to the Past, nuevamente. Este juego para el SNES es algo así como una versión mejorada del primer título: más épico, con una narrativa mucho más clara e interesante, igual de grande y más espectacular. Si The Legend of Zelda fue el esqueleto de la serie, A Link to the Past es el cuerpo completo: desarrollado al 100%, perfeccionado para garantizar la mayor inmersión y diversión posibles.

 

Inicio de la Aventura

El comienzo de este título es famoso por lo sorprendente que es. La historia comienza en Hyrule, en medio de una tormenta. Como siempre, controlamos a Link. Tratamos de dormir en nuestra habitación, pero no podemos. Nuestro tío entra al cuarto y nos dice que no salgamos de la casapero obviamente no le hacemos caso. Después de todo, hay una Princesa en peligro. Una vez afuera, la música y los gráficos que representan la lluvia y la atmósfera tan palpable se mezclan para desarrollar un comienzo misterioso e intrigante, uno de los mejores ejemplos de narrativa simple pero efectiva para una consola que no favorecía la trama en sus juegos,necesariamente, fuera de los RPGs Japoneses.

Pero trama no es todo lo que tiene A Link to the Past. Después de todo, no es particularmente complicada: como siempre, debemos pasar diferentes mazmorras, derrotar a Ganon, y rescatar a la Princesa Zelda. Acá lo importante no es el final del viaje, si no más bien el viaje en sí: cómo son los calabozos; cómo la trama se va desarrollando y va llegando a su (lamentablemente predecible) final; qué enemigos nos esperan, y cómo va a ser la batalla final contra Ganon (todavía viéndose como un cerdo). Como mencioné antes, me hizo recordar a Ocarina of Time, pero el juego se siente lo suficientemente diferente como para que no parezca una copia (porque no lo esporque Ocarina salió despuéssupongo que es una sensación parecida a lo que le pasó a aquellos que jugaron Ocarina después de A Link to the Past.)

A Link to the Past es uno de los juegos de Zelda mejor diseñados; eso es algo que jamás cambiará, no importa cuánto tiempo pase. Hyrule es realmente gigante en este título, lleno de calabozos en los cuales hay que superar puzzles, pisar switches, mover cajas, destruir monstruos, y vencer al Jefe final. Tenemos doce calabozos (!), los cuales son extremadamente desafiantes; si se frustran fácilmente con puzzles difíciles de descifrar, puede que se molesten un poco a la hora de jugar A Link to the Past. Felizmente, uno nunca siente que el juego está siendo injusto con uno; son desafíos basados en gameplay e ingenio, y no en elementos forzados, por lo que todas estas mazmorras son más divertidas que irritantes.

Los ítems son los clásicos que uno esperaría de un juego de la saga. Tenemos las espadas (desde la sencilla Fighters Sword hasta la Master Sworde incluso otras más poderosas); los escudos (desde el Fighters Shields hasta el Mirror Shield); armaduras; medicinas (las cuales tienen el mismo propósito que las pociones en juegos posteriores); bombas; redes para insectos; el Hookshot; la flauta; la pala; el boomerangy mucho más. Cada ítem es útil no solo en el lugar en que se encuentra, si no también para resolver acertijos a lo largo del juego, y para destruir diferentes jefes y monstruos. Están perfectamente implementados, integrándose al gameplay de manera natural e intuitiva. (De hecho, hay varios, como la Magic Cape o los Pegasus Boots, que me gustaría regresasen en nuevos juegos.)

A Link to the Past fue el primer juego de la saga en introducir viajes entre dos mundos diferentes (un elemento que regresaría en Ocarina of Time, Twilight Princess y hasta A Link Between Worlds). En este caso, Link tendrá que viajar entre el Mundo Claro y el Mundo Oscuro para resolver diferentes puzzles y poder desarrollar la historia, lo cual era bastante innovador en su época, y resulta muy divertido hoy en día. Alarga el juego sin sentirse artificial o forzado, y le da algo de variedad visual a un título que ya de por sí se ve muy bien.

 

Gráficos

A Link to the Past realmente se ve bien. Algunos subestiman los juegos en 2D, pero considerando el cuasi-resurgimiento que se ha visto de estos juegos en los últimos años (especialmente a través de desarrolladoras indie y plataformas como Steam o la eShop de Nintendo), asumo que deben quedar varios fanáticos de este estilo. A Link to the Past es una obra maestra visual para el Super Nintendo; las animaciones son suaves y fluidas, el diseño de los personajes (especialmente Link, con el pelo rosado, y los monstruos) es sublime, y la atmósfera que logra crear el juego haciendo uso solo de imágenes en 2D es magnífica. El reparto de personajes secundarios no es igual de extenso que en los juegos en 3D, pero todos cumplen su cometido, haciendo que Hyrule se sienta más poblado, más vivo.

Hay un feeling que los juegos de Zelda en 2D, con vista de arriba logran transmitir, que las entregas en 3D no tienen, necesariamente. Es una sensación un poco más misteriosa, una estilo narrativo menos lineal (nada de tips redundantes como los que te da Fi en Skyward Sword) y un gameplay menos dependiente de trucos (me gustaron los controles de movimiento en Skyward Sword, pero a la vez no quiero que regresen para Zelda U) los que hacen que el juego sea más divertido, más enganchante.

 

Conclusiones

Debo admitir que Ocarina of Time sigue siendo mi juego de Zelda favorito de todos los tiempos. Después de todo, es el primer juego de la saga que probé; es un título que formó parte de mi infancia y del que tengo muchos buenos recuerdos. Es inevitable que le tenga una nostalgia especial. Pero por otro lado, A Link to the Past también logra generar en mi otras sensaciones: una nostalgia por una época más simple, en la que los juegos no dependían de gráficos vistosos, cutscenes complejos o, ugh, micro-transacciones, DLC o parches, para funcionar. Los gráficos en 2D tienen un encanto especial y, combinados con la trama interesante, personajes memorables y gameplay simplemente sublime, hacen de A Link to the Past una experiencia sin igual.

Después de todo, hay una razón por la cual muchos mantienen que se trata de la mejor entrega de la saga. Quizás tenga algo que ver con nostalgia; quizás se deba más a la calidad del producto final, o quizás se deba a que es la plantilla sobre la cual se han basado casi todos los juegos de Zelda posteriores. Sin A Link to the Past, no tendríamos Ocarina of Time; no tendríamos Twilight Princess o Wind Waker, y definitivamente no tendríamos A Link Between Worlds.

A veces ser el primero en hacer algo es una maldición, pero en el caso de A Link to the Past, es una bendición. Aquí tienen un juego que estoy seguro resistirá el paso del tiempo, y que será disfrutado por gamers a lo largo del mundo por muchos años más. No importa si lo juegan en cartucho de SNES, en la Consola Virtual, o incluso en su versión de Gameboy Advance junto con el modo Four Swords; lo importante es que lo prueben, lo disfruten, y que entiendan la importancia histórica que tiene. Juegos como este merecen ser conservados, y no reemplazados por versiones más ostentosas, pero quizás menos relevantes.

 

Link64

Alias de Sebastián Zavala, asistente de dirección, crítico de cine, cinéfilo empedernido, lector y gamer. Fanático de Nintendo, The Legend of Zelda, Star Wars, AC/DC, John Williams, entre otros intereses geek. Le gusta dirigir, producir, escribir, bloggear, leer, tocar guitarra, escuchar música, saltar, y flotar.